El valor del descanso real
A veces nos enfocamos tanto en mantenernos productivos que recortamos nuestras horas de sueño. Un sueño reparador y la capacidad de hacer pausas reales en el día son la base de nuestra tolerancia al estrés y de cómo enfrentamos nuestra jornada urbana.
Intentar desconectarse del celular al menos 30 minutos antes de dormir, o compartir una cena familiar relajada, ayuda a preparar el cuerpo para el reposo necesario.
Hidratación en nuestro clima cálido
En El Salvador, las temperaturas pueden ser exigentes, y el calor constante requiere que le prestemos atención a nuestro consumo de agua pura. Muchas veces, la fatiga de media tarde o una ligera pesadez se confunde con hambre, cuando en realidad es nuestro cuerpo pidiendo líquidos.
Tener un vaso o pachón (botella de agua) a la vista en tu escritorio o llevarlo contigo en el transporte es un hábito visual. No se trata de obligarte a beber cantidades enormes de golpe, sino de dar sorbos a lo largo del día. Y sí, puedes seguir disfrutando de tu tradicional café por la mañana o la tarde, simplemente asegúrate de equilibrarlo con una buena ingesta de agua.